abril 11, 2011

¿Y qué sigue?

Antes que nada: ¡¡Hola Nuevamente!!

Espero no volver a ausentarme demasiado. Es interesante tomar de nueva cuenta la buena costumbre de escribir. Escribir. Relatar lo que sea. Bien me dijeron una vez que escribir es pensar, y que para escribir bien se debe pensar claramente; he ahí el problema. ¿Cuándo podemos pensar claramente?

En este casi un año de ausencia del blog he enfrentado situaciones interesantes. Los eventos no han sido traumáticos o trascendentales como para de un instante a otro yo pueda todavía oler el recuerdo de lo que cambió en mi y reconocerme renovado y diferente; sin embargo, después de un año, te das cuenta que la vida te deja esa dosis de movimiento repartida de a poco. Tu cuerpo se va gastando de a poco, tal como un escalón de mármol testigo de infinitos pasos y viajes que ahí coincidieron por un instante. Sólo un poco. ¡Gracias a Dios por hacernos avanzar de a poco y de a un paso a la vez! No imagino concepción-embarazo-y-parto en tres días, todo tiene su causa, todo tiene una razón de ser, tal como nuestro aprendizaje y los retos que se nos presentan.

Dentro de los aprendizajes en esta ausencia me permito seguirme declarando ignorante. Todavía no sé lo que piensan las mujeres, mas aprendí mejoras en mi forma de entregarme. Todavía no sé cómo hacer un millón de dólares en una noche, mas aprendí a valorar mejor mi trabajo y mi tiempo. Todavía no sé cómo le hacen los grandes escritores para hacer novelas fenomenales, mas sigo pensando que un día podré publicar al menos un libro.

La vida es un momento de momentos y cuando estos instantes se acurrucan en nuestro espíritu es cuando nos preguntamos ¿qué sigue? Me siento muy tentado en base a esta penuria blanca que es un procesador de textos, a contar mis planes y mis sueños. Interesante. ¿Será trascendental verter las corrientes de mi pensamiento, mis emociones y mis planes al ciberespacio? ¿Alguien lo leerá? ¿Seré escuchado? ¿Es Necesidad de trascendencia o narcisismo? Esto solo definiría mejor mi estado actual, sin embargo deja inconclusa la pregunta: ¿Y qué sigue?

¿Y qué sigue? #Demonios – Diría el tuit.

Es la historia más antigua del libro: buscar lo que no se tiene. Buscar pareja, buscar una mejora económica, buscar reconocimiento, buscar alimento, buscar a Dios, buscar, buscar, buscar… Estamos hechos de un material preciado que se desgasta con rapidez, sin forma aparente pero de comportamiento constante.

Disfruto mucho la analogía de la vida donde se muestra a ésta como una rueda de la fortuna; donde cada uno de los asientos tiene un letrero que conforman, en conjunto, la vida (O al menos la vida del dueño de la feria en cuestión). Imaginemos, por un instante, a este monumental juego mecánico. Grande y lleno de luces, con asientos rotulados con: familia, pareja, sexo, dinero, trabajo, salud, ética, espíritu, amigos, trascendencia, protección. Cada uno de estos asientos tiene su turno de estar en la cumbre y desde ahí ver todo el panorama con claridad. Todas direcciones. (El asiento etiquetado como sexo, solo tiene un lugar, por favor abstenerse de imaginar voyeurismos de altura). Cada asiento: cada turno. Solo uno a la vez. Al girar la rueda se cambia nuestro asiento y nos indica que ahora el dinero no es lo más importante y cede su turno a la familia. La rueda avanzará y ahora tocará el turno al trabajo y así continuar hasta que se detenga la rueda.

La enseñanza que me deja esta analogía es que todo es importante y que por momentos algún factor será el más importante; pero todo cambia. Gira la rueda. Gira, y ahora ya no quiero esto, quiero lo otro, quiero más de aquello sin soltar esto otro. Somos una bola de avorazados de feria.

Carencia y abundancia. Abajo y arriba. Lo que estoy viviendo y lo que quiero vivir. En fin... la vida es movimiento y debemos dejar que fluya. Que nos involucre en los remolinos centrífugos y centrípetos de las experiencias que nos definen. Que nos lleve a navegar del hastío frenético a la necesidad dolente. A manera de verso, reflexiono: Mi presente carente, en futuro abundante se volverá. Amor y coraje, paciencia te brindarán. La vida se mueve y lo que un día no estuvo, en otro instante regresará. No será lo mismo, pues tú también crecerás.



Nicolai A.

Debo confesar que ya los extrañaba, que me hacía falta escribir. Debo confesar que sus ojos de lectores ausentes son necesarios para que la vasija de mi mente desborde lo que mi entraña bombea.
Ya los extrañaba. Ustedes: los que nunca conocí.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario!!
La libertad está en la expresión de la palabra. Al menos deja tu nombre y determina el color de tu libertad... Nicolai A.

Entradas populares