Hola Tristeza, ¿cómo te va?¿A qué se debe tu visita?
Llegas a mi en forma de mujer y me muestras mis carencias, mis incapacidades. Te acercas a mi con fotos de un pasado que me bridaban una forma de vida, pero no sólo eso. Me muestras mis ausencias y, de cierta manera, me muestras el pie que no me sostiene, la mano que no funciona, el corazón que está roto... Llegas a mi con un dejo de nostalgia, ya que lo único que conoces es el pasado y la ausencia presente. El futuro no es parte de ti. <- Eso no te pertenece.
¿Por qué, Tristeza, no eres dueña de mi futuro?
Sencilla respuesta: me invade mi lado consciente. Una parte de mi sabe que debo amarme para amar; perdonarme para perdonar; liberarme para liberar. La práctica de dichos conceptos me resulta difícil contigo cerca de mi, Tristeza. Sé, que ahi llegaré... no por ahora, pero no para siempre...
¿Sabes algo, Tristeza?
Invádeme, llena cada célula de mi cuerpo, yo decido que estes conmigo ya que no estarás siempre. No te negaré. No te encerraré en un cajón. No te ignoraré. No me haré de la vista gorda pensando en que si cierro los ojos ya no estarás más.
¿Sabes por qué?
Porque eres parte de mi. Me defines. El negarte sería como mutilarme un dedo, parte de mi ser.
Invádeme, muéstrame lo que me falta, lo que quiero vivir y no tengo, muéstrame el hueco, muéstrame la herida abierta y franca, muéstrame la sangre que corre por mis venas.
Cuánto tiempo te tuve miedo, y ahora que estas conmigo no sé qué hacer contigo. Traté de aturdirte, de adormecerte, de brindarte píldoras de rutina y resignación. Nunca pensé que el efecto secundario de dicha dosis sería grandes cantidades frustración.
NO MÁS!
Por eso platico contigo, para que te desahogues, para que me endulces los oídos diciéndome que le marque. Diciéndome que pida perdon y que diga: "Lo siento, mi amor, fui un pendejo, no puedo vivir sin ti". Y que, a su vez, me vendas la idea de que eso me brindará felicidad, de que con éso te irás, de que con eso me dejarás en paz.
Pues fíjate que no. No te invito a quedarte para siempre. Te invito a dialogar, ya no estoy dispuesto a adivinarte el pensamiento. Díme lo que me falta y déjame entenderlo... Entenderme.
Hoy decido estar conciente del porqué de tu existencia. Hoy decido seccionarte, partirte, como si fueras un platillo. Con el tenedor y el cuchillo de mi determinación estoy decidido a saber y conocer de qué estas hecha. ¿Estas hecha de desilución? ¿Estás hecha de falta de cariño? ¿Estas hecha de falta de amor propio? ¿Cuál es tu causa? ¿Cuál es tu efecto?
En cada pregunta me cercioro de que cuento con todo para seguir con la decisión anterior. Mi decisión siempre vigente y jamás ausente será: ser feliz. ¿Será que existes para motivarme a ser más feliz? ¿Tu ausencia, Tristeza, me puede hacer desdoblarme?
Hoy, Tristeza, en este café que me estoy tomando contigo, solo puedo identificar que me haces sentir sólo. Que me brindas soledad y eso me trae tormentas, me hace sentir frío, descobijado. Me dan ganas de llorar porque me siento sólo y perdido en el mismo lugar.
Sigue manifestándote.
¿Qué más me dices?
Mientras me muestras la ausencia de alguien que me brinde cariño, mi lado objetivo me muestra mis valores. No necesito hablarle, no necesito que ella me diga que valgo, que soy un hombre como los que ya no hay, que soy valiente, que saldré adelante. Pues si ella lo ve en mi, ¿por qué no lo hago por mi? No quieras que busque respuestas en otras personas. Por ahi no va, Tristeza, éso solo te haría volver más pronto y más fuerte de lo que creo posible.
¿Sabes algo, Tristeza?
Soy alguien valioso, y me quiero. Me sé imperfecto, pero perfectible, mejorable, siempre en evolución. Tienes razón, me faltan muchas cosas, pero en eso estoy, en el camino. Ahora tengo el control de saber que no debo dar un paso que me aleje de mi meta. En otras personas no está la respuesta. Ahora sé, Tristeza mía, que está en mi.
¿Sabes otra cosa?
Te quiero porque eres parte de mi y eres tan valiosa como yo. Antes hubiera tratado de aturdirte con alcohol, con trabajo, con múltiples actividades, incluso con otras personas; alejarte con ilusiones de falsos cariños; de que los otros te convencieran que valgo la pena. Todo para que te fueras. Quería exiliarte del pais de mi alma. Pero siempre seguias ahi. Permaneces como el cielo que me cubre, como el aire que respiro. Ya no te quiero lejos. Te quiero cerca para que me recuerdes que soy humano, que mi escencia es sentir. Que existen sentimientos como el amor y la felicidad que cuando sea su turno me brindarán plenitud.
Así es, Tristeza. Estoy solo.
Así es, Tristeza. Tengo miedo.
Así es, Tristeza. No quiero engañarte. No puedo engañarte, sé que si ahorita levanto un teléfono y te vendo la mentira de que del otro lado estará alguien que te convenza de mi valía, por un momento te irás, me creerás, pero regresarás. Éso solo me dice que aúnque eres un sentimiento que me brinda lágrimas estas basada en lo más profundo de mi existencia: el amor a la vida y las ganas de ser feliz.
Sé que quieres que sea feliz.
Y lo seré.
No te vayas.
Quédate a observar cómo, por ahora, siento que no avanzo, pero al no tener alguna acción incongruente o difusa no te tiento a golpearme, a reclamarme que sabías tener razón, que eso no te haría irte. Por lo tanto, no haré otra cosa mas que quedarme contigo y platicarte lo que soy para que, con tus ecos, me muestres lo que quiero y lo que soy. Quédate lo que necesites, pues te necesito, y sé que ahi estarás, sonriendo irónicamente testiga de nuestra propia felicidad...
"I know if destiny's kind, I've got the rest on my mind
Well, my heart - it don't beat, it don't beat the way it used to
And my eyes - they don't see you no more
And my lips - they don't kiss, they don't kiss the way they used to
And my eyes don't recognize you no more
For reasons unknown
For reasons unknown" . The Killers
Nicolai Alexander